Viajemos en el tiempo y vayamos al momento en que nuestro país, arrastrando los viejos lastres del Antiguo Régimen, se adentra en un siglo repleto de inestabilidad y agitación en todos los órdenes de la vida, proceso en el que irá abriéndose paso caminando hacia la construcción y consolidación por primera vez en España de un estado liberal constitucional y parlamentario.
La realidad de ese período decisivo y vital en la historia de la España Contemporánea es a la que nos tendremos que trasladar, para averiguar cuáles fueron esos caminos y de que forma se siguieron, sus dificultades, sus luchas, sus logros. Se dio entonces un paso decisivo como fue la primera experiencia democratizadora de nuestro país, la del Sexenio Revolucionario. Palabras que hoy día escuchamos asiduamente, como liberalismo, constitucionalismo, parlamentarismo y democratización, sientan sus raíces en este preciso instante. Vayamos pues a situarnos en el contexto de la España del XIX.